Mi transitar por la vida no se caracteriza justamente por recordar frases exactas, pero extrañamente (o no tanto) recuerdo precisamente una oración que nos dijo Cuqui, la profesora de filosofía en la carrera de Comunicación Social del instituto superior N°12: “A mayor expectativa, mayor frustración”.

La frase es atribuida a Miguel de Unamuno, un destacado escritor, filósofo y ensayista español de la generación del 98. Unamuno fue conocido por sus reflexiones profundas sobre la condición humana, la vida y la filosofía, y esta cita en particular resalta su visión sobre cómo las expectativas pueden afectar emocionalmente a las personas.

Afectar emocionalmente a las personas ¿Fuerte no?

Muchos ya la conocen, pero particularmente asumo que me costó varios años entenderla. ¿De cuáles expectativas estaría hablando? Creo que hay de oficios, de trabajo, de hobbies, de vínculos, de momentos presentes y futuros, y de muchísimas más. Los deseos que no se cumplen en nuestro trabajo podrían ser desde un ambiente menos estresante a la posibilidad de mejorar nuestro sueldo. En un hobbie se me ocurre que puede ser la idea de poder “vivir” de ellos o de “mejorar” paulatinamente en lo que sea que hagamos. En un vínculo siempre reina el deseo de que todo funcione bien sin demasiados conflictos y en la diaria (momentos presentes y futuros) que todo marche bien sin demasiados sobresaltos, pero: ¿Cuánta expectativa le ponemos a esos (y otros) ítems? ¿Son posibles de concretar esos deseos?

Las expectativas tienen su base en la ilusión, pero también pueden formar los cimientos de nuestros objetivos. Concretamente considero que es el trabajo personal lo que va a determinar el cumplimiento de esos deseos, para que no queden en una mera ilusión que luego nos frustre. También puede suceder que esa búsqueda (si involucra a otrxs) sea menos predecible, ya que no dependerá sólo del tiempo que invertamos o la energía que le pongamos de manera individual. Si hablamos de una ilusión compartida, es lógico que también jueguen las ganas y el tiempo que le dediquen con quienes compartimos ese deseo. En cualquiera de los casos (trabajo, hobbie, vínculos, vida diaria) tendrían que evaluarse las posibilidades reales de que ocurran los cambios necesarios de nuestras expectativas, incluso revisar las mismísimas expectativas ¿Por qué las tengo? ¿Para qué? ¿Suman?

Las expectativas: ¿Sólo pueden sentirse cuando ya hicimos un trabajo previo? Digamos: ¿Tienen una base en un hacer? ¿En un camino que se trabajó previamente? ¿O es sólo el deseo de que algo suceda por una especie de sensación de merecimiento? Bajando la pregunta a un ejemplo práctico: El aumento de sueldo lo merezco por todas las tareas cumplidas y por el tiempo que le dedico, pero previo a esa sensación de merecimiento debería existir un pedido concreto a la persona que pueda efectivamente otorgarme ese aumento. Otro ejemplo: cambiar el ambiente de trabajo para que sea menos estresante (dentro de las expectativas posibles) ¿También dependen de un pedido por parte nuestra? Hay lugares donde esos cambios pueden ser imposibles, transitarlos creyendo de que algo pueda cambiar mágicamente sería claramente frustrante. En ese caso quien debe emprender la retirada es unx mismx.

¿Se puede vivir sin expectativas? ¿Se pueden “regular” para frustrarnos un poco menos?

Personalmente creo que es difícil no tener deseos de cambiar algo o las ganas de mantener en el tiempo situaciones que nos hacen bien. También creo que con el paso de los años se develan ciertos “encantos” que también son necesarios para no ir tan frustradxs por la vida. Pero concretamente considero que es imposible no ilusionarse con ciertos deseos, lo cual también nos pueden llenar de energía: impulsarnos a hacer los cambios necesarios que suceden luego de alguna situación de caos. ¿Se imaginan una vida sin expectativas?. Lo importante es intentar “regularlas” de alguna manera para que no nos afecte emocionalmente como decía nuestro amigo Unamuno. Considerar que dentro de este mundo en movimineto puede ser que algunas de las situaciones que deseamos puedan no darse y eso nos nos angustie sobremanera.

Pienso en este momento que también nosotrxs podemos ser la expectativa de alguien y sin querer (o queriendo) llenarle de frustración, pero ese es otro capítulo.

¡Espero sus comentarios y experiencias: Les leo!


8 Comentarios

Flor · 29 junio, 2024 en 10:19 am

Tema para debatir muchísimo. Me costó muchos años entenderla también. Creo que hay expectativas que se pueden “regular” pero otras que no dependen de nosotres. Un mejor sueldo, un ambiente laboral sano va a depender de muchos factores externos (empleadxr, compañeres, estado de la economía). Quizás en los vínculos podemos regular mejor las expectativas, si somos conscientes que estás expectativas son nuestras y que la persona con la nos vinculamos no tiene porque cumplir algo que es nuestro. Muchas ideas se me vienen para pensar. Saludos

    urbanasoul · 29 junio, 2024 en 10:56 am

    Gracias Flor! Es un tema extenso, pero me quedo con que “nadie tiene la obligaciòn de cumplir con nuestras expectativas” y en el caso del trabajo donde hay factores externos si nos afectan mucho yo diría: renunciar! no es fácil, pero tampoco imposible 😛

    Mila · 29 junio, 2024 en 6:07 pm

    Clave lo que dijiste del equilibrio (pienso que el concepto de “equilibrio” es la respuesta a muchas cuestiones) digo que, el exceso de algo o la falta excesiva también, siempre llevan al mal camino. Creo que sin expectativas no existiría el deseo ni la pulsión de vida básicamente, pero claro que si son excesivas se convierten en fantasías frustrantes que no sirven para nada, y todo se desdibuja buscando alcanzar ideales totalmente imposibles, lo cual es lo mismo que no desear ni esperar nada. Me encanta como escribis! espero la próxima, ves acá ya hay una expectativa positiva… 👏🏻😊

      urbanasoul · 1 julio, 2024 en 8:24 pm

      Mila! Tremendo comentario! Gracias 🫂 para ampliar “lo mismo que no desear, ni esperar nada” el deseo como un acto posible. Gracias otra vez por leer y el debate! Claro ❤️

Mica · 29 junio, 2024 en 10:24 am

Holaaaaa, me encanta!!! Siento que me describe un poco con el solo hecho de la frustración, la verdad que soy una persona muy intensa donde le pongo una expectativa enorme a las cosas, personas, situaciones, etc. Y luego que el momento y la persona, no cumplió con esa expectativa que yo ponía sobre sus hombros (sin que ell@s sepan) me siento fatal con el autoestima por el piso, súper frustrante. Particularmente no me estaría yendo muy bien con la expectativa, obviamente que hay momentos que si salen como uno plantea , pero bueno ya está dentro de nuestro cerebro y lo tenemos que manejar.
Por último es que la expectativa es nuestra y somos nosotros los que nos sentimos frustrados al no salir cómo deseamos (siempre hablo de momento, personas, situaciones, etc) pero no hay que responsabilizar a las otras personas por expectativas PROPIAS que ellos ni enterados están.
Besos chicas.
Saludos

    urbanasoul · 29 junio, 2024 en 11:03 am

    Gracias por tu tiempo Mica! Qué bueno saber que muchas de esas expectativas son nuestras y por ahí las podemos manejar. ♥

      Chola · 29 junio, 2024 en 11:34 am

      Me gusto mucho el final, todxs podemos ser la espectativa de alguien.
      Espero ese capítulo!

        urbanasoul · 1 julio, 2024 en 8:22 pm

        Gracias Cholitai!!! Ya vendrán muchos capitulos más! 😍

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