Arranco con toda: ¿Por qué no nos entrenan para vivir de lo que nos gusta? ¿Quiénes son los responsables de transmitir los saberes para disfrutar del paso por esta vida?…. fuerte!

No es novedad que vivimos inmersos en un mundo capitalista donde somos criadxs desde muy chicxs a responder a un engranaje social, a ser funcionales dentro de una sociedad. Creo además que ser funcional nos da un sentido de existencia, una motivación, un para qué estar hoy en esta vida, en este mundo… el problema está en que esa actividad muchas veces nos devora en el camino.

Claro que cada país tiene su propia cultura, sus costumbres y posibilidades, pero lo cierto es que desde chicxs, se espera de nosotrxs ciertos resultados para este fin de resultar ser funcionales. Dos ejemplos claros son: el sistema educativo y la familia. 

Desde que empezamos el colegio, éramos treinta alumnos a quienes debía de gustar e incluso aprobar, todas las materias que se enseñan en las instituciones: Historia, Ciencias Naturales, Lengua y Matemática. Subestimando nuestro interés desde niñxs en profundizar en la asignatura que más nos incentivaba, y por ende obligándonos a ser igual a todxs, cuando no lo somos. Todxs vestíamos el mismo guardapolvo, que más que resguardarnos de la mugre nos estaba diciendo (otra vez) que somos todxs iguales, evitando abrazar las diferencias. Este sistema se repite hasta cuando terminamos la secundaria, momento que está acompañado por el tránsito de nuestra adolescencia/adultez , cuando decidimos a qué nos vamos a dedicar.

La RAE dice: dedicar(se)

1. Cuando significa ‘tener como ocupación o profesión una determinada actividad’

Google dice: 1.verbo transitivo

Destinar algo a un fin determinado. “La revista dedica el último número al estudio de la obra de Cervantes.”

Ahí comienza nuestro real viaje de cumplir un fin, un destino dentro de la sociedad… debemos elegir una función a la cual nos vamos a dedicar durante toda nuestra existencia. Partimos entonces por la escuela primaria y secundaria donde tenemos que aprobar todxs las mismas asignaturas, para continuar con el tránsito por el terciario o facultad, donde tenemos que elegir una profesión específica: a lo que nos vamos a dedicar hasta jubilarnos.

Pocas veces esa elección viene acompañada del verdadero disfrute, no porque hayamos elegido la profesión incorrecta, sino más bien porque esa ocupación que elegimos (y podemos amar con el alma) también puede venir acompañada de ciertas frustraciones que el sistema educativo, nuestra familia y la sociedad se olvidó de enseñarnos. 

Quiero decir: hoy todos sabemos lo que cobra un/a docente o por lo que tiene que pasar un/a médicx en sus primeros años de práctica, y eso no quita que estén arrepentidxs de haber dedicado horas de estudio y años a esa profesión. Esas frustraciones también pueden darse por las limitaciones que existen en ciertas instituciones, de la resistencia al cambio estructural de los sistemas y la falta de innovación, lo que pone un freno enorme a la creatividad y las ganas de crecer: acciones que nos dan vida. Sentir que estamos “estancados” sólo puede generarnos sensación de malestar y frustración. 

No puedo dejar de resaltar que estoy hablando desde el privilegio de unxs pocxs de haber podido transitar una educación pública y gratuita, y todavía tenemos que escuchar a algunxs individuos que se atreven a afirmar “que no estudia el que no quiere” (reflexión para un próximo capítulo). 

Tal vez a esta altura el/la lector/a podría decir “bueno hermana ¿Qué más querés?”. Tenés familia, educación gratuita, profesión, oficio: ya sos funcional en esta sociedad… ya está!  Y obvio que quiero más. Deseo poder pensarnos saliendo de ese mandato arrastrado por años, por la generación que nos precedió y la que estuvo antes de esa. De des-aprender lo aprendido. De viajar muy atrás en el tiempo donde fuimos nómades, comunidad, donde la funcionalidad de las personas tenía otro fin, sin tanto adoctrinamiento. 

Para reflexionar en conjunto: ¿este “sentido existencial” puede darse también cuando no somos funcionales en la sociedad? Pienso en un momento de ocio: nos encanta, nos hace feliz… mirar el mar por horas, el cielo, los pájaros, escalar una montaña; pero no conozco a nadie que viva haciendo esas cosas. Si podemos conocer a personas que viajaron y se asentaron en otros lugares del mundo, pero ahí donde están se encuentran trabajando, siendo “funcionales” en ese país. 

Puede que exista  una receta para vivir sin trabajar en un mundo capitalista (que hoy desconozco) pero sea como sean esas experiencias por el globo hay un momento en donde tenemos que volver a ser parte de ese engranaje social y ser funcionales.

Aldous Huxley es el autor de la maravillosa ficción  “Un mundo feliz”, obra que tiene una  infinidad de párrafos que me encantaría citar. Para quienes no lo leyeron se trata de una historia donde justamente un grupo de científicos crea un mundo perfecto. Crean, desde la mismísima raíz de la palabra, a los seres que habitan ese mundo. Generan los embriones en plaquetas y los someten a diferentes estímulos para lograr que en su crecimiento desarrollen las funcionalidades específicas que ese planeta necesita para ser perfecto. En el principio de la historia de Un Mundo Feliz, Huxley escribe: “Todo condicionamiento se dirige a lograr que la gente ame su inevitable destino social”.  Esta idea me parece que no se encuentra nada alejada del mundo que habitamos hoy, y que no es una ficción. 

¿Se puede salir? ¿Podemos disfrutar de esta vida aún no siendo parte funcional del engranaje social? Creo que un primer paso es preguntarnos qué es eso que nos llenaría el alma, el espíritu, como quieran llamarlo. Tal vez no lo tenemos claro, entonces recurriría a nuestro entorno que nos conoce y por ahí nos tira una punta, que nos orienta hacia donde se destacan nuestras habilidades, hacia donde disfrutamos. Haciendo qué. Por ahí nosotrxs mismxs nos resignamos a iniciar esa búsqueda, a trabajar en el esfuerzo y la constancia. Donde veo casos de éxito respecto a esas búsquedas de funcionalidad social, hay esfuerzo y constancia; y también momentos de decepción y de seguir adelante pese a los obstáculos. 

Muchxs tenemos esa corazonada donde nos imaginamos de tal manera en donde nos sentiríamos más a gusto: personalmente me resulta muy difícil diagramar esa salida, ese hacer, los pasos a seguir, la constancia… ; pero reconozco que sólo depende de mí y que soy yo quien puede activar eso… sola o unida a una red que ya esté conformada, en la misma búsqueda, con intereses similares. 

Retomo el texto anterior donde digo que las relaciones vinculares pueden ser más complejas que lidiar con nosotrxs mismos… pero para arrancar, podría ser una opción. Salir del vivir en automático, salir del padecimiento de sentir que no “crecemos” del engranaje social al que estamos inmersxs… aunque sea desde el plano de las ideas es un primer paso, hay algo que se está despertando y que nos pide salir: repensarnos.

Referencias


12 Comentarios

Carolina · 22 febrero, 2024 en 8:10 pm

Muy buen texto! Coincido en varias cosas!!! Te hace pensar! Te hace reflexionar sobre la vida… Y replantearnos muchas cosas…

    urbanasoul · 23 febrero, 2024 en 11:52 am

    Gracias Caro!! siempre inquietas ♥

Cin · 22 febrero, 2024 en 8:55 pm

Muy buena columna… para pensar sobre este vivir en automático que tenemos muchos. La reflexión final me lleva al libro de mi ♡ Sabato… “Hombres y engranajes”. Excelente 👌

    urbanasoul · 23 febrero, 2024 en 11:51 am

    Gracias por la referencia! Para seguir sumando material 🙂

Mila · 23 febrero, 2024 en 1:52 am

Qué placer leer algo y coincidir tanto! pusiste en palabras lo que vengo pensando hace mucho tiempo. Que sigan tus escritos invitando a la reflexión y a pensar un poquito fuera de la caja, algo que hace mucha falta.

    urbanasoul · 23 febrero, 2024 en 11:49 am

    Gracias Mila! ♥ siempre es un placer debatir con vos!

    Anónimo · 23 febrero, 2024 en 6:59 pm

    Buena mirada, fogonazo de la vida, cuando te das cuenta ya casi vivimos la mitad de la vida aprox … pero no todo tiempo pasado fue negativo, contribuye a q hoy nos pensemos y analocemos, a recalcular y reinventarnos. 🥰

      urbanasoul · 23 febrero, 2024 en 8:05 pm

      Siempre estamos a tiempo! 🙂 Gracias 🫂

Fer · 23 febrero, 2024 en 8:19 pm

Un espacio para reflexionar, genial tema ald.

Si algo nos apasiona y encima lo convertimos en moneda, buenísimo. Ni se siente, pero la mayoría de la veces no pasa eso, como decís.

    urbanasoul · 23 febrero, 2024 en 9:12 pm

    Gracias Fer! Me encanta que construyamos entre todxs cualquier idea. Es un tema que tiene infinidad de aristas, yo sigo creyendo que en hacer comunidad se encuentra el mayor porcentaje de la respuesta. Te espero para sumarte en próximos debates!

Chola · 24 febrero, 2024 en 11:49 am

Por una infancia que invite a pensar en la confusión.

    urbanasoul · 1 marzo, 2024 en 10:46 pm

    Siempre Cholitaiiii ❤️❤️ 🫂 gracias!

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